Tras un periodo de descanso de escribir las crónicas vuelvo a la carga en donde lo dejamos. Acabamos de llegar de buena mañana a la ciudad de Salta. Lo primero que teníamos que hacer era ser personas y para eso hay que desayunar. Así que a ello fuimos. Lo siguiente a buscar albergue, pero no encontrábamos el que nosotros queríamos así que nos pusimos a pasear buscando uno. Mientras lo buscábamos nos encontramos con una agencia de viajes de aventura, que nos contaron cositas interesantes. Nosotros teníamos metido entre ceja y ceja hacer el tren a las nubes, que es un tren por la montaña y dicen que es increíble.
Decidimos pues ir directos a la estación y preguntar lo primero por el tren y condicionar el resto de nuestros horarios y programaciones a lo que nos dijeron de este tren. En España habíamos leído que estaba cerrado por reformas, pero durante el viaje varios viajeros nos dijeron que creían que estaba abierto y uno que incluso había viajado en él hacía unas pocas semanas. Llegamos pues con mucha ilusión, pero nos dimos con un palmo de narices, esta cerrado, abrían dentro de 3-4 semanas y hacía un par habían hecho un viaje de prueba con gente, que seguramente es el que habría cogido este chico.
Al final conseguimos un coche bastante decente que no tardamos en llenar de mierda. Principalmente toda la ropa húmeda que veníamos arrastrando desde Iguazú que ya comenzaba a oler realmente mal y necesitábamos urgentemente ponerla a secar. Luego paramos en un supermercado a hacer las compras para los siguientes días. Y aprovechamos que había wifi para llamar a la gente y decirles que estábamos bien.
No llevábamos ni 30 minutos condiciendo cuando en una carreterilla de “ripio” un policía nos dio el alto. En ese momento me imaginé que nos diría cualquier cosa y tendríamos que soltarle un puñado de pesos para continuar :S no se porque pero en mi imaginación era así. Pero nada, en realidad era un hombre muy majo, que nos dijo que teníamos que esperar un poco porque venía un camión del otro lado o algo así. ante la atónita mirada del agente nosotros nos bajamos del coche y cada uno comenzó a hacer algo. Guille a despelotarse, Ferchu a preparar un mate y Sebas a reorganizar el maletero y mientras yo a hacer fotos por ahí. Tras una breve charleta con el oficial nos dijo que podíamos continuar nuestra marcha.
Y así fue como comenzó nuestro viaje por las montañas de Argentina, conocimos los pueblos andinos y fue donde comenzó la que vista de lejos, fue la parte del viaje que más nos gusto a todos. Finalmente no nos arrepentimos para nada de no haber podido coger el tren, por menos dinero haremos, lo que os contaré en siguientes posts. Preparaos porque la aventura continua!
Aqui podéis ver el set completo de las fotos de flicker










