El viaje en cuestión se hizo duro, quedo patente que no es lo mismo ir en una super semicama clase ejecutiva que un estrecho bus de los normales, por mucho que tengan para apoyar las piernas y se reclinen más de lo normal. Aun así yo pase prácticamente las 12 horas del viaje durmiendo cual marmota, pues claro llevábamos unos días criminales de dormir poco y caminar mucho. Aun así igual que tras la noche en el clase ejecutiva nos levantamos frescos, aquí nos despertamos destrozados y con menos energía. También tendría mucho que ver que el día no pintaba demasiado bien, estabamos en Resistencia una ciudad de paso donde por lo visto había poco (nada) que ver.
Nada más llegar fuimos a cambiar algo más de dinero porque entre comprar billetes y demás habíamos gastado bastante, no es que no nos quedase tampoco, si no que luego iríamos a una zona más rural de Argentina donde quizá nos costase más encontrar donde cambiar. Luego nos fuimos a desayunar la cena que nos dieron en el autobus, que claro tras las hamburguesas que habíamos cenado no tuvimos animo de comernos. Lo hicimos en la calle cual vagabundos claro:

Eran algo así como las 8 de la mañana (es lo que tiene que tu bus llegue a las 7 AM)

Luego estuvimos ganduleando por el parque

Toda la ciudad estaba llena de esculturas al aire libre, se suponía que ese era su atractivo, pero lo cierto es que bajo mi humilde opinión no valían nada.

Esta es nuestra amiga berlinesa, es raro porque a pesar de estar en uno país en el que se habla castellano, ella no lo hablaba muy bien. Pues como resulta que ella vivía en Italia nos comunicábamos en italiano.
Cuando nos cansamos de ver esculturas (a los 15 minutos) Guillermo, Sebas y Ferchu se fueron a jugar un pool y yo me fui con la berlinesa a un cibercafe increiblemente barato, 1 peso la hora, lo cual son unos 20-25 centimos. Pero claro la conexión era un dolor y los usb 1.0 así que mis 4gb de fotos seguían atrapados y no podía subirlos, al menos rememore recuerdos de cuando tenía un modem de 28k.
Luego fuimos al pool también nosotros y estuvimos jugando a un montón de máquinas recreativas porque estaban realmente baratas, la partida salía a algo así como 8 centimos, estuvimos regalando partidas a los niños de por ahí que estuvieron encantados.
Ese fue en el momento en el que decidimos que hasta las 6 de la tarde que salía nuestro autobus no tendríamos nada que hacer, así que compramos algo de comer y de beber y nos fuimos a tirar a un parte, donde nos tiramos toda la tarde jugando al chess, al jungle spped, tirados vagueado y nada más, es decir un día de perreo máximo.


Sebas y Guille llegaron a estar muy picados jugando al ajedrez durante este viaje, es comparable al vicio que pillamos todos con el tute

Por extrañas coincidencias cósmicas teniamos 2 jungle speed y esta es la única vez que jugamos en todo el mes
Tras estos momentos de relax volvimos a la estación donde cogimos nuestro bus que durante otras 15 horas o algo así nos llevaría hasta Salta, en esos momentos estábamos algo hartos de autobus, y lo que queríamos era dormir en una cama, pero la vida del mochilero es dura. La noche pasó entre juegos al backamon y peliculas de calidad increiblemente mala pero de rabiosa actualidad (resulta que en los buses ponen pelis piratas, vcd’s, que incluso son screeners xD).
Con todo las 7 de la mañana estábamos llegando a Salta y no sabíamos todo lo que nos esperaba allí, pero eso ya es cosa del siguiente post





Que pasa Rodri!!
Pues nada, que estoy en el curro rascandome un poco las pelotillas y me he acordado de tu blog así que me he metido a ver como te iba.
La verdad es que a juzgar por las fotos os veo más guapos a todos, incluido Sebas.
He estado leyendo por encima el viaje y realmente es increible.
Pues nada tío, me alegro que te vaya bien la vida.
Yo no me puedo quejar. A ver si nos juntamos un día para tomarnos unas cañas y charlar
Abrazos
Ajedrez, se dice ajedrez.
Sí, la verdad que Resistencia es una mierda. Pero siempre recordaré la cara de la Alemana cuando la gritabamos “pool pool pool pool pool” jejejejejeje