Hoy me siento como se sentía Mafalda que parafraseando creo que a Groucho Marx decía:
Paren el mundo, que me bajo.
Hoy el mundo me ha superado, me siento decepcionado y desilusionado. La única cura a esto es olvidarse de ello, pasar un rato divertido con Hiroko y una sesión de mis tres vídeos de motivación preferidos.
Que nadie se preocupe dentro de pocos días volveré a recuperar mi fe en la humanidad (espero :P)





Pues si hay que tomar decisiones drásticas, las tomamos…
Ánimo cólega, no dejes que te afecte mucho. De todas formas, después de dos guerras mundiales, genocidios como el de Ruanda, limpiezas étnicas, Pol Pots y cosas así, mi fe en la humanidad no puede ser más pequeña.
Lo cual no quiere decir que haya gente encantadora, por ejemplo Bill Gates ¿habéis visto su vídeo en el que se despide de Microsoft?, qué buen tipo, ¿no?.
mmhh… ¿y esa decepción a qué viene?